Conciencia Animal


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Bienvenidos al segundo programa de Plumas en los Bolsillos, el podcast sobre animales y símbolos, dedicado a la conciencia animal, en el que nos preguntamos ¿Son los animales seres dotados de conciencia? ¿Cómo es la Conciencia Animal? y hablamos de estudios y casos, hipótesis, cosmovisiones y nuevos paradigmas.

el amor que nos rodea

Os dejo la sección el Amor que nos rodea, espero que la disfrutéis

Si te interesa aprender más acerca de la conciencia de los animales y las leyes del Universo, la sección «El Amor que nos rodea» está inspirada en el curso «Las 7 Leyes Atlantes y los Animales de Poder»

Por si sois más de leer:

Hoy en el amor que nos rodea, haremos una descripción más detallada de lo que ya esbozamos en el programa anterior acerca de la conciencia de los animales y trataremos de ponernos en el lugar de ellos para saber cómo viven su vida sabia:

Empezamos:

Como ya dijimos, la corriente oficial sobre el concepto que tenemos de Animal es que viven atados a una serie de instintos grupales. Pudimos entrever en el programa anterior que el concepto de Animal ha cambiado a lo largo de la historia humana junto con nuestra propia evolución, porque somos seres que están constantemente reflejando en su mente lo que perciben, y creando juicios sobre lo percibido con interpretaciones que parten siempre de lo que ya conocemos y está en nuestro interior. Por tanto, estamos proyectando constantemente lo que tenemos en nuestro interior, que es la base sobre la que construimos nuestros sistemas de creencias.

No es de extrañar, que percibamos el mundo según nuestro grado evolutivo, o nuestro grado de conciencia, por lo que las definiciones que hacemos de los sucesos y los objetos del exterior están supeditados a nuestras interpretaciones.

Por ejemplo, el Sol: en la edad media, el sol se percibía como una bola de fuego que se movía por el cielo, aparecía y desaparecía. En esta época se veía la verdad relativa del sol desde la perspectiva geocéntrica, donde se creía que la tierra era el centro del universo.

A partir de Galileo, se vio la verdad absoluta del sol, el heliocentrismo, que es que él permanece en su centro y es el planeta tierra el que se mueve, porque en el renacimiento la conciencia del ser humano subió un peldaño.

En la ilustración, cuando el método científico nació, y en la era de Newton, cuando se empezó a estudiar el Sol, se definió como una bola de gases, principalmente de hidrógeno y helio. En la era cuántica de Einstein, el Sol pasó a ser un cuerpo con permanentes reacciones nucleares de fusión en su interior, que emiten peligrosos rayos gamma.

En la actualidad, una vez completamente desarrollado el lado mental y empezando a descubrir nuestro lado intuitivo, empieza a combinarse esta idea racional del sol, que explica el fenómeno en la materia, con una interpretación que explica el mismo fenómeno, pero desde la conciencia de unidad y buscando un sentido metafísico al Universo, definiendo el Sol como el cuerpo físico o la manifestación física del espíritu o la conciencia (para mí espíritu y conciencia son lo mismo).

Con los animales sucede igual, cuando nuestro grado evolutivo era muy primitivo, los animales eran bestias feroces de las que había que protegerse, o de las que se podía uno aprovechar para la subsistencia. Conforme el ser humano gana en conciencia, parece que los animales son menos agresivos, menos temibles, porque es nuestra conciencia la que deja de interpretar el mundo como una lucha agresiva por la supervivencia, y empieza a entrar en el ámbito de las relaciones de armonía con los demás seres con los que comparte el espacio.

Así los animales empiezan a ser interpretados por nosotros como compañeros de experiencias en este plano, y no las amenazas que veíamos en nuestras pesadillas en el pasado.

El hecho de que nosotros hayamos estado desarrollando hasta ahora la conciencia mental, tiene un sentido, y un propósito, pero estamos actualmente en un profundo cambio evolutivo como humanidad, estamos abriendo la conciencia intuitiva o del corazón, como dijimos en nuestro anterior programa.

Así que vamos a ver las diferencias que hay entre la conciencia mental y conciencia del corazón o emocional, para luego hacernos una idea de cómo sería percibir el mundo desde la conciencia de los animales:

La conciencia mental nos proporciona una Visión exotérica, una forma de ver el mundo con significados racionales, sólo mental y exterior, separando para conocer, que funciona con palabras y conceptos, fragmentando y analizando, que como dijimos, es una forma más estrecha de conciencia, porque la palabra designa un solo concepto congelado, pero, es la más valorada y desarrollada por nosotros en la actualidad…

La conciencia del corazón o intuitiva nos proporciona una visión esotérica (que es una palabra muy denostada por lo racional) y es una forma de ver la vida como significados, símbolos, y el universo como un todo, no es imaginación o fantasía, es también una forma científica de obtener la información.

Ya dijimos en programa anterior que:

tenemos el encéfalo dividido en dos hemisferios idénticos, pero con funciones diferentes, el lado izquierdo que controla el habla, la lógica y la razón, es la parte científica o el lado solar,

y el hemisferio derecho que reconoce formas, patrones y sonidos, que es el artista que vive en las sombras y que sólo reconocemos en los estados alterados de conciencia, las relajaciones profundas o cuando estamos inspirados, es el lado lunar,

Y dijimos que este lado lunar es una forma de percibir el mundo con la intuición que capta los objetos como un todo que está unido, es decir, que no separa, sino que une y funciona con símbolos o imágenes metafóricas o con significado,

una manera de comunicación con imágenes y no con palabras, para conectar numerosas ideas a la vez, cuya base es la telepatía y está enfocada hacia la armonía.

También, vimos que Esta forma de conciencia que en nosotros está ensombrecida por la solar, es la forma de conciencia de los animales, y que es la que compartimos con ellos.

Y que Como humanos combinar el lado izquierdo racional que ahora está súper desarrollado, con la forma lunar e intuitiva que estamos empezando a descubrir, nos puede conducir a un sitio nuevo, y por eso los animales son nuestros guías.

Nosotros tenemos ahora la tarea más difícil; y ellos lo saben; combinar las dos formas de conciencia, tener los dos hemisferios activados y cooperando, hemos desarrollado el mental, ahora entramos en los tiempos de desarrollar el intuitivo, ellos se quedarán con una sola conciencia, la del corazón, pero nos pueden ayudar en esta nueva tarea.

Así que vamos a imaginar cómo sería vivir desde esta conciencia lunar, cómo perciben el mundo los animales:

Para empezar, tienen igual que nosotros, un cuerpo físico con sus instintos de: generar nueva vida con el impulso sexual, mantener la vida con el hambre y la sed, y defender la vida con el miedo automático y la adrenalina, pero saben que es el contenedor, saben que es un vehículo que contiene su conciencia en constante evolución. Por tanto, no se identifican con su cuerpo, porque es el cuerpo el que tiene hambre, no ellos, es el cuerpo el que siente en su interior las experiencias y el dolor, no ellos, y hacen un buen uso de sus impulsos, por ejemplo, como ya dijimos, las especies predadoras, sólo matan por el instinto de mantener la vida, no acaban con otra especie por placer, y una vez satisfecho el instinto, vuelven a la coexistencia pacífica con los demás seres.

Además, en la naturaleza hay armonía, las especies mineral, vegetal y animal, están en equilibrio, según los ciclos naturales para que la diversidad conviva simultáneamente.

Las alteraciones naturales forman parte del equilibrio natural y los ecosistemas se recuperan restableciendo el equilibrio original o dando origen a un nuevo equilibrio.

Los seres que viven con la conciencia Lunar, saben que todas las criaturas y elementos somos expresiones de todas las posibilidades, respetan niveles evolutivos diferentes al suyo, no juzgan cómo han de vivir sus experiencias las demás especies, o los demás seres porque no saben qué experiencia han venido a tener, ni cuáles son sus instintos heredados,

Y, sobre todo, aceptan sus experiencias tal y como son, porque saben que no hay errores, sólo oportunidades de aprendizaje, ellos comprenden el amor que son, y viven en el ahora, donde este momento es el único posible y se disfruta de él al máximo, centrados con pasión en lo que el momento pide.

Por ejemplo, si nos fijamos en las aves en el cielo, ellas vuelan disfrutando del momento, si se posan en una rama, disfrutan de la vista, si perciben una amenaza, se activa su sistema de defender la vida automático, y salen volando, cuando acaba la amenaza, vuelven a disfrutar del vuelo, si tienen hambre, buscan alimento, si entran en celo, buscan pareja y fabrican un nido, mientras tanto siguen volando, sólo vuelan, a veces en círculos, a veces con un rumbo concreto y nos podemos preguntar desde nuestro lado mental, ¿pero qué hacen mientras vuelan? ¿Cuál es su propósito? y ellas nos responderían, pues ser, ser quien soy, volar que está en mi esencia y cuidar de mi cuerpo que es el vehículo con el que disfruto en este plano, confiar en que tendré las experiencias que necesito para crecer y mientras tanto, disfrutar volando.

Si combináramos nuestros propósitos como humanos, nuestros quehaceres, con esta forma de vivir la vida, seríamos grandes sabios.

De hecho, los talleres online que imparto y que podéis encontrar en mi web, por un lado, me centro en las leyes naturales que los animales siguen y por otro los propios animales con sus mensajes sabios, y con la imagen con sentido que representan, ayudan a abrir y potenciar ese hemisferio derecho tan necesario ahora, para aprender a vivir la vida un poco más como ellos, para aprender a combinar nuestros dos hemisferios.

Porque, todos sabemos cómo vivimos nuestra vida los seres humanos si funcionamos sólo con el hemisferio mental; Nos identificamos con nuestro cuerpo, con los pensamientos y sentimientos y los papeles que desempeñamos en la tierra, caemos fuera de nosotros mismos,

Nos identificamos con nuestra persona exterior y nos alejamos de nuestra conciencia que es el Gran Observador. Para la conciencia la persona física es sólo una máscara desde la que observar las experiencias, pero nos identificamos tanto con la máscara que nuestro propio yo se vuelve inconsciente, la mente es la que causa la escisión, pero también es la que ayuda a salir de este estado mediante la concentración, practicando la atención consciente y adquiriendo conciencia.

Y lo conseguimos a través precisamente de todo tipo de experiencias, agradables y desagradables, a través del aprendizaje y la evolución. Para esa evolución tenemos mente…  como dijimos, el más grande y más peligroso regalo, es la que tiende un puente entre lo personal o mortal y lo impersonal o eterno. La que permite comprender las verdades y buscar.

Pensar algo implica estar separado de ello, es como un espejo donde proyectar y reconocer, pero tal y como dijimos en el programa anterior, la mente busca fuera y así no nos encontramos a nosotros mismos.

De momento no vivimos en armonía y no sabemos quiénes somos, y mientras nos buscamos fuera, alteramos de forma artificial los ecosistemas: deforestando, extinguiendo especies o contaminando, y los ecosistemas no se recuperan de la misma forma que con un desastre natural donde se acaba restableciendo el equilibrio original o dando origen a un nuevo equilibrio.

Encerramos a los Animales en granjas intensivas, les privamos del disfrute y así apagan su alma, y vienen las enfermedades.

Un animal en la naturaleza está en equilibrio y no enferma, los animales en la naturaleza sólo enferman si bajan sus defensas por estar pasando una época de sequía o escasez y desnutrición, o por un accidente y trauma corporal, las enfermedades de los de granja son diferentes, porque su bajada de defensas es por sufrimiento, por no poder ser el amor que son, por no poder expresar libremente el disfrute de desarrollar su forma de vida en armonía.

Pero como dijo en su discurso Joaquín Phoenix cuando ganó el Oscar: los seres humanos somos tan creativos e ingeniosos y si usamos el amor y la compasión como principio rector, podemos crear, desarrollar y aplicar sistemas que beneficien a todos los seres vivos y al medio ambiente.

Practicando la atención consciente, des identificándonos del cuerpo y el personaje que nos creamos para experimentar, y desarrollando el hemisferio lunar podremos encontrarnos, encontrar ese amor y esa compasión que somos y vivir en armonía con la diversidad.

En resumen:

Cuando los animales tengan uso de razón, no llevarán una vida tan sabia, ellos no tienen mente y por eso saben el amor que son y por eso de ellos se extrae sabiduría.

Desde la Conciencia mental, que es el reto más difícil, separamos para conocer, y eso nos hace sentir aislados, nos fabricamos una coraza, y una red de juicios y Proyectamos e interpretamos la realidad según estos juicios, sistemas de creencias o puntos de vista.

Eso nos hace vivir en la escasez, viendo a la naturaleza, la abundancia que nos rodea, y a los animales como una propiedad privada para el propio sustento, así tratamos a los animales como objetos, aunque ellos no se resisten, porque son puro amor, y esperan con paciencia a que despertemos y conectemos con la vida, y dejemos de proyectar y temer, y vivamos desde quienes realmente somos.

Podemos pedir ayuda a los animales para que nos enseñen a vivir en armonía, como ellos hacen y despertar nuestra conciencia del corazón.

Porque en la medida en que nosotros aumentamos nuestra conciencia, ellos están más abiertos a mostrar la suya

Porque no somos el centro de la creación, sino una pieza más del puzle, que sin las demás no se habría manifestado

Por eso, los animales son maestros profundos, nos enseñan a reconectar con la vida, a vivir desde la alegría y la magia, porque todo es posible, todos somos iguales y todo está unido. Para reconectar con la tierra, comunicarse con animales es la clave, ellos nos enseñan a conectar primero con el propio corazón. Ellos se amoldan al mundo que hemos creado sin la coraza que nosotros sí nos creamos, y por eso, nos enseñan a abrir el corazón, y ver la coraza. Cuando somos capaces de ver la coraza, le quitamos su poder y accedemos con facilidad a quiénes realmente somos.

Espero que te haya interesado mi aportación al programa.

Si te interesa verlo entero: está en You Tube

Si te interesa oírlo entero: también en IVOOX

Si quieres oír más programas, los puedes encontrar en esta web

Si deseas una tirada de cartas de animales guía gratuita, haz click aquí

Si eres más de buscar a tus animales de poder con métodos ancestrales, haz click aquí

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