Cuando los Animales Hablan


Los animales me hablan » Arquetipos Animales » Cuando los Animales Hablan

Ya está aquí la nueva edición del Podcast Plumas en los Bolsillos, y la nueva Sección «El Amor que nos Rodea», un programa dedicado a los animales y el bien que hacen a nuestras vidas.

En este 4º programa titulado «Cuando los Animales Hablan» contamos qué es comunicación, las diversas formas en que los animales comunican con nosotros y cómo aprender a escucharles, como siempre con casos, ejemplos y datos muy interesantes.

Esperamos que lo disfrutéis!

el amor que nos rodea

Pedimos nuevamente disculpas por la baja calidad de sonido en algunos momentos, pues debido al confinamiento, no tenemos acceso a mejor tecnología. Esperamos vuestra comprensión.

¡Que la conciencia animal os guíe!

Si te interesa comprender mejor los animales y el amor que son, la sección «El Amor que nos rodea» está inspirada en el curso «Las 7 Leyes de los Animales»

Por si eres más de leer:

Cuando los animales hablan, qué título tan interesante: ¿realmente los animales hablan? Mi respuesta es sí, los animales hablan con todos los lenguajes posibles excepto el de las palabras.

Precisamente este es el campo al que me dedico, el de los diversos lenguajes de los animales y la naturaleza.

Lo que yo sostengo es lo siguiente: al tener los humanos más abierto y desarrollado el hemisferio izquierdo, el de la mente, la lógica y la palabra, la comunicación que nosotros conocemos, la verbal, no sólo es la única que nos parece normal, sino que interfiere o eclipsa cualquier otro tipo de percepción o lenguaje.

Los animales no usan la comunicación verbal porque funcionan con otra conciencia, la emocional, la que nosotros tenemos en el hemisferio derecho y que está ensombrecida por nuestro hemisferio izquierdo.

Esta conciencia emocional tiene sus propios lenguajes; el no verbal o corporal, la intuición, la telepatía, los símbolos, todas las del hemisferio derecho, que en nosotros aún están en su mayoría inconscientes y aquí quisiera hacer una matización y cambiar el sentido de la pregunta del principio: no es que los animales no nos hablen, es que no les oímos cuando lo hacen.

Mi creencia, que he compartido en anteriores programas es que estamos en una etapa evolutiva como humanos en la que ya hemos desarrollado plenamente el hemisferio mental y ahora toca empezar a despertar el intuitivo o el del genio, para poder acceder a estos lenguajes del corazón. Todos tenemos en el hemisferio derecho la capacidad de la telepatía, aunque aún esté dormida, la podemos despertar o potenciar, por ejemplo, cambiando las ondas cerebrales; con nuestra conciencia mental normal emitimos en ondas beta, pero si nos relajamos, las ondas cerebrales cambian, emitimos en ondas alfa y ahí empieza a abrirse el hemisferio derecho y podemos acceder a la comprensión de estos nuevos lenguajes.

Ya hemos dicho que la inteligencia es un concepto más amplio del meramente científico o intelectual, tiene múltiples lenguajes, son lenguajes del corazón y podemos sintonizar nuestros oídos para oírlos. El corazón es el que sabe captar y traducir los mensajes detrás de las palabras, es el que funciona con imágenes y símbolos con sentido. Como bien dijo Garbiñe en el programa anterior, la inteligencia emocional es la base sobre la que se construye la intelectual, sin la inteligencia del corazón, no hay inteligencia mental.

Tener el privilegio de acceder a estos lenguajes del corazón amplía nuestra conciencia y la sensibilidad hacia las partes de la naturaleza incluidos los animales que se comunican con nosotros, y ayuda a nuestro crecimiento personal, porque es una conciencia más sabia, está en armonía con lo que le rodea y actúa sin dobleces ni mentiras, en el ahora, por lo que podemos aprender de los animales porque funcionan sólo con ella.

No siempre el mundo animal y el humano han estado desconectados. En tiempos remotos, el humano todavía no tenía desarrollado el hemisferio mental y funcionaba con esta inteligencia del corazón, por lo que comunicaba perfectamente con las demás partes de la naturaleza incluidos los animales, y había armonía porque poder conectarse de conciencia a conciencia, de corazón a corazón hace que todos se enriquezcan con los puntos de vista de los demás y une.

Entonces, todos los seres seguían las 7 leyes de la naturaleza, que son las leyes del universo, de los animales o hasta incluso de la Atlántida, como queráis llamarlo, porque fue en esa época cuando el hombre vivía en armonía y comunicaba de alma a alma: esta civilización colapsó cuando empezó a desarrollar el hemisferio mental y se desconectó de lo natural.

Una nueva civilización comenzó, la que ahora llevamos cara adelante, con la misión de desarrollar plenamente el hemisferio mental, con el desequilibrio que eso conlleva por la separación con lo natural, porque la mente corta el sentimiento sagrado hacia todo lo vivo, digamos que olvidamos un conocimiento para poder experimentar otro. Pero ahora estamos en una etapa evolutiva en la que podemos unir los dos hemisferios, corazón y razón.

Aunque sí quedó algún vestigio de la conciencia del corazón atlante sobre la tierra, por ejemplo, quedó en las tribus de los nativos americanos, o civilizaciones de centro américa y demás grupos humanos que aún viven en armonía con lo natural porque escuchan desde dentro, a sí mismos, a los animales, a la naturaleza, y a los espíritus, es decir, perciben más allá de la mente y se sienten totalmente unidos, en comunión con el todo y en el ahora.

Como ya os he comentado en anteriores programas, si alguien tiene interés en conocer estas 7 leyes y aprender a volver a la armonía con los animales, en la web losanimalesmehablan.com puede encontrarlo.

Podemos reaprender a encontrarnos con los animales, así que vamos a ver uno por uno, cuáles son estos lenguajes del corazón:

Las formas en que los animales nos hablan son básicamente tres: mediante símbolos, a través de los sueños o ensoñaciones, o directamente con la telepatía:

Empezamos con los símbolos:

el lenguaje del símbolo es el lenguaje universal común a todas las conciencias, es el lenguaje del espíritu, a través de él se transmiten conceptos, y es más rico en significado que las simples palabras que designan un solo concepto congelado.

Los animales siguen un alma colectiva que les hace vivir su vida con idénticos puntos de vista como especie, como si cada especie tuviera una conciencia grupal que les murmura la información y esa forma de vivir su vida como especie forma imágenes con significado en nuestro inconsciente colectivo: por ejemplo, todos sabemos que el león es el rey de la jungla y habla de liderazgo, que el perro es fiel, que el cuervo tiene que ver con la magia o que la paloma habla de la paz.

Precisamente, gracias a que la imagen de un determinado animal evoca conceptos en nuestro inconsciente, podemos decir que el encontrarnos con uno que llama fuertemente nuestra atención nos puede estar trayendo un mensaje: si veo un león en un programa de televisión, puedo traducir que me trae un mensaje acerca del liderazgo, quizás que busque a mi líder interior, o si veo un cuervo en el campo, me puede estar diciendo que mi mente tiene una capacidad de manifestación importante y por eso debo cuidar lo que pienso porque se puede hacer realidad…  

Por eso yo trabajo con una baraja de cartas de animales guía, porque las cartas nos permiten tener esos encuentros con animales y extraer esos mensajes, que no es adivinación, sino animales que se prestan a reflejar nuestro inconsciente para extraer lecciones o claves que necesitamos en ese momento y esa sería la primera forma en que los animales nos hablan.

La segunda forma sería cuando nos Hablan en sueños, o en ensoñaciones o viajes a los mundos espirituales, las herramientas que usaban los chamanes

El chamanismo es el vestigio de aquella época en que animales y humanos se comunicaban, y las prácticas chamánicas son una de las formas en las que podemos entrar en contacto con el alma grupal de los animales y comunicar con ellos, usando meditaciones, visualizaciones, o viajes con sustancias que promueven estados alterados de conciencia como los Enteógenos o los psicodélicos.

El problema en la actualidad es que un chamán debe ser un hombre que ha aprendido a dominar el propio ego, y se ha deshecho de la noción de poder, al contrario, debe estar al servicio de la vida porque es un puente con lo sagrado y favorece la comunión entre las especies. Muy pocas personas que se auto denominan chamanes en la actualidad lo han logrado.

Aunque no haya verdaderos chamanes entre nosotros, opino que podemos usar sus técnicas con respeto y veneración para tener nuestras comunicaciones.

Pero la forma más concreta de hablar con animales, es hablar de corazón a corazón

La comunicación mediante telepatía funciona transmitiendo imágenes de corazón a corazón, la conciencia luego las interpreta y traduce en palabras sin que nos demos cuenta. Es la conciencia la que capta las imágenes, este es el esquema universal de la comunicación entre dos conciencias con lenguajes diferentes o que no tienen un lenguaje común. Los animales se comunican así entre ellos, ya sean de la misma especie o de especies diferentes, o con las demás partes de la naturaleza.

En nuestro caso, para oír estos lenguajes, hay que tener la voluntad de compartir, además abrir el corazón al ser con el que comunicamos, y cierto silencio o no-agitación mental. Por eso las relajaciones o estados meditativos que silencian la mente lo facilitan.

Pero, no se reciben los mensajes en palabras, sino que se reciben imágenes, secuencias de imágenes, emociones, sentimientos, o sensaciones corporales, que luego interpretamos o traducimos en palabras.

Por ejemplo, una vez comuniqué con un perro que tenía un comportamiento incomprensible para sus compañeros humanos: de un tiempo a esta parte se ponía a ladrar sin parar cuando se quedaba solo y molestaba a los vecinos. Cuando comuniqué con él, el animal me puso en la cabeza la imagen de él corriendo en círculos por una casa que estaba vacía y se hacía enorme, como un espacio vacío, y luego apareció la imagen de un sofá viejo con la sensación de un olor muy agradable y tranquilizador donde el animal se subía y reposaba en él. Yo le transmití a su compañera humana algo así como siente un vacío, como si estuviera en un espacio vacío o le faltara algo y me ha mostrado un sofá muy viejo con un olor que le tranquiliza. Entonces la chica me dijo que habían hecho obras en casa, que habían cambiado los muebles y tiraron el viejo sofá. En este caso el perro me transmitió una secuencia de imágenes con significado.

El problema principal de la comunicación con animales es la interpretación de lo que recibimos, los humanos estamos interpretando constantemente la realidad con lo que conocemos en nuestro interior, y podemos cambiar el sentido de lo recibido cuando se interpone la mente, es decir, cuando dos personas diferentes comunican con el mismo animal, la imagen que reciben puede ser la misma, pero la interpretación puede ser diferente, por ejemplo una vez comunicamos una amiga y yo con la misma tortuga, las dos recibimos la imagen de que corría por la casa, ella interpretó que estaba feliz en su nuevo hogar porque corría y yo que tenía miedo y corría a esconderse debajo de un mueble…

Por eso es importante verificar con el compañero humano los datos de las imágenes, y lo mejor es ser fiel a la imagen que hemos recibido. Otro ejemplo, una vez comuniqué con el gato de una amiga y me transmitió una serie de imágenes muy potentes: tras el saludo inicial se deshacía la tierra a sus pies y caía a un vacío oscuro, pero él se agarraba a una cuerda y trepaba con todas sus fuerzas, entonces llegaba al banco de la cocina de mi amiga donde estaba ella y me mostraba cuanto la quería con mimos y atenciones hacia ella. Yo no quise interpretar con mis palabras lo que había recibido porque me faltaban datos, así que le transmití la visión sin juzgarla y ella me explicó que había sido un gato vagabundo, que había vivido unas experiencias muy penosas y ahora estaba muy enfermo, pero ella le rescató y le cuidaba y le daba todo su amor. El gato me quiso explicar esa angustia y su lucha y cómo mi amiga le había dado un espacio seguro, el banco de la cocina, para él tierra firme con su amor y sus cuidados, y cuánto se lo agradecía.

Al interpretar en palabras, es importante saber diferenciar lo que es del animal y lo que es tuyo, no proyectar tus propias sensaciones, emociones o sistemas de creencias. Por ejemplo, en otra ocasión comuniqué con un perro que siempre ladraba al hombre de la casa cuando entraba por la puerta y querían saber por qué, cuando comuniqué con él me señalaba la bragueta, un olor en la bragueta del hombre, enseguida entraron en escena mis prejuicios e interpreté que el hombre le era infiel a su compañera, como no le podía decir eso a la chica, le dije sólo que era por un olor y me explicaron que de pequeño fue maltratado por un cazador, que quizás el hombre olía como el cazador y por eso le ladraba, ahora me doy cuenta de que quizás la bragueta era tan sólo que el perro señalaba que olía a hombre igual que el cazador…

Todos estos ejemplos que os he puesto son de veces que he comunicado voluntariamente con animales, pero

Ha habido Veces que he comunicado de forma espontánea y han sido para mí auténticos regalos:

Ya os hablé en el anterior programa de mi primera gata, que me dio un regalo enorme, porque me enseñó a soltar cuando se comunicó conmigo y yo la oí, que esa sería la novedad, porque ella seguro que me mandaba constantemente mensajes, pero la cuestión es poder oírlos, os recuerdo lo que me dijo: “amar no es retener, amar es soltar y confiar, déjame salir, y volveré”, algo así como “si me amas dame libertad para ser yo”

Bien pues, esa misma gata me transmitió otro mensaje que fue importante para mí, porque fue la prueba de que nos hablan con la telepatía y me abrió a este mundo fantástico de la comunicación entre especies:

Por aquel entonces ya vivía con mi pareja y con la gata en un piso. El viernes por la tarde nos fuimos al pueblo y dejamos a la gata en casa. El domingo por la noche en el viaje de vuelta tuve de repente una fuerte sensación de que algo con la gata iba mal, de hecho, lo traduje en mi cabeza como muerte, algo así como me muero, y le dije a mi pareja que algo iba mal, lo que quedó de viaje me dediqué a pensar en la gata y repetir ya llegamos, ya llegamos. Al llegar a casa la llamé y maulló, resulta que mi pareja sin darse cuenta cerró el balcón con ella fuera. La pobre se había quedado atrapada sin comida y sin agua todo el fin de semana.

El hecho de que yo fuera en un viaje, de noche, puso mi conciencia en un estado que facilitaba oír los mensajes telepáticos que me mandaba la gata, entonces fue cuando me di cuenta de que nos hablan, para mi este hecho fue una confirmación y me abrió todo un mundo.

He disfrutado de más comunicaciones espontáneas con otros animales, pero fueron sobre todo despedidas, agradecimientos, pero ha habido otra ocasión hace poco en la que oí alto y claro un hermoso mensaje que quiero compartir con vosotros:

Mi pareja y yo en un restaurante un domingo en un pueblo de montaña, y un grupo muy numeroso de cazadores con sus ropas de camuflaje entra para comer cuando nosotros ya nos íbamos. Yo reconozco que tengo prejuicios contra los cazadores, me parece que es innecesaria esa crueldad, es perpetuar el gusto por el sufrimiento y la muerte, y habría ya que pasar página como humanidad, así que mi primer impulso fue el desprecio, pero recuerdo perfectamente que contrapuse a ese impulso un esfuerzo consciente por comprender que son humanos en una etapa evolutiva más primitiva y han venido a tener ciertas experiencias en la materia que pasan por esto, así que fui amable y ellos fueron muy amables conmigo, porque energéticamente el amor se nota, al haber hecho el esfuerzo de tener pensamientos comprensivos vibraba en amor, la cuestión es que al salir me topo con sus Land Rovers aparcados en la acera y en uno de ellos veo un corzo muerto atado a la parte de atrás en la parte de las bicicletas como un trofeo, con la cabeza colgando y un hilillo de sangre coagulada como una estalactita que sale de su boca, y me eché las manos a la boca mientras decía por dentro noooo, lo siento, lo siento…

Entonces, entre mis lamentos una idea me cruzó como un rayo: no tengas pena, me han liberado, me han liberado…

Eso detuvo de golpe mis lloriqueos y me llenó de una sensación de paz enorme… Todo es como tiene que ser en este mundo de la forma, estamos todos en nuestro proceso…

Y ese fue el regalo de amor que aquel corzo compartió conmigo.

Espero que te haya interesado mi aportación al programa.

Si te interesa verlo entero: está en You Tube

Si te interesa oírlo entero: también en IVOOX

Si quieres oír más programas, los puedes encontrar en esta web

Si deseas una tirada de cartas de animales guía gratuita, haz click aquí

Si eres más de buscar a tus animales de poder con métodos ancestrales, haz click aquí

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
losanimalesmehablan.com